miércoles, 25 de marzo de 2009

Axioma N° 15: "Están complicando la compra de productos textiles"

Sí. Hay que blanquearlo.

Todos conocemos la frase: “A las mujeres, nadie las entiende”, y se pueden escribir toneladas de hipótesis sobre el tema. Esto parece cierto, pero no lo es, porque hay muchas personas del sexo femenino que piensan que alguien las comprende (como por ejemplo: las fanáticas de Arjona, para el cual habrá un escrito en breve).

Pero, por mi parte, agregaría un par de palabras más a dicha sentencia, que la convierten en un verdadero axioma a prueba de fallos y dice así:

“A las mujeres que venden ropa nadie, absolutamente nadie, las entiende”.

Nótese el énfasis dado por la negrita en esas palabras, porque allí radica la fortaleza de este texto conmovedor.
Nadie significa nadie, incluyéndose a si mismas. Esta situación, aunque pase desapercibida bajo nuestras miradas acostumbradas a la rutina desde hace años, es sumamente preocupante y nos afecta a todos.

Voy a explayarme aun más sobre el tema, pero para eso, voy a dividir el axioma en 2 pilares fundamentales que sostienen este negocio textil. Analicemos el primero de ellos:

Las vendedoras de ropa (empleadas).

En este momento estoy buscando el celular de algún antropólogo o sociólogo que me sepa decir de que raza son estas mujeres. Mi opinión formal es que son el eslabón perdido en la cadena evolutiva. Para comprobar esto veamos un caso típico de compra de ropa (funciona tanto para hombres como para mujeres, pero tomemos el caso de un hombre que va a comprar una remera).

1.- Entrada del N/N masculino al local de ropa.
2.- Visualización de 3 empleadas (de ahora en adelante denominadas “el trío”).
3.- Una integrante de “el trío”, se encuentra derrumbada en uno de los muebles. Cansada de trabajar pobrecita. Abre un ojo más grande y te mira con cara de: “¿qué venís a comprar idiota?”.
4.- Otra, con una pierna apoyada en la pared al mejor estilo James Bond en Casino Royal cuando se está por levantar una minita, te mira de pies a cabeza, sacando una radiografía de tu vida.
5.- Ambas cuchichean, mientras observan de reojo.
6.- La tercera en discordia, que parecía tener el culo empotrado en un probador, se despega del mismo, se acerca, hace una mueca (porque no parece una sonrisa) y te dice: “¿Hola, te puedo ayudar en algo?”
7.- El hombre, en este punto, se encuentra con expresión risueña y una mirada que denota desorientación.
8.- Le solicitas una remera a la vendedora.
9.- Mientras tanto, el resto de “el trío” parecen tener un CD con chistes de Cacho Garay en el culo, porque nadie sabe de qué carajo se ríen.

10.- Pérdida del paradero de la vendedora. Desesperación en su máxima expresión.
11.- Te chista, la encontrás con la mirada y hace un ademán al estilo de un milico que controla el tránsito para que te aproximes.
12.- Inicio del interrogatorio.
13.- ¿Mangas largas la remerita? (hace 35°C flaca y no tengo los brazos de un Tiranosaurio Rex).
14.- ¿Color? (cualquiera menos el tuyo, ¿quién te asesora?, ¿un francotirador?).
15.- ¿Escote en V? (me gustaría escote en Q o en Z, ¿no tenés?).
16.- ¿Talle? (¡Qué pregunta! Hagamos esto. Dame un S así me siento flaco por un momento y después vamos aumentando el talle argumentando que después de lavar se encoje el algodón).
17.- Pasamos a una de las peores etapas de la compra: el Probador. Situación engorrosa si las hay, cuando la cortina no llega de lado a lado, y pensamos que todo el local nos espía.
18.- ¡COMIENZA LA VENDETTA! Con la frase: “no me entra, ¿tenés un M?”.
19.- Te la alcanza con cara de sapo con menopausia.
20.- “No me queda cómoda, ¿puede ser un L?” -con voz serena.
21.- Síntomas de dolor agudo en la joven vendedora. “El trío” se solidariza y colaboran con la causa, por lo que la remera L arriba al probador.
22.- Alzando la voz, impostando cada letra, se escucha un: “Me queda bárbara. Pero… ¿no la tenés en color caqui tirando a un verdecito kiwi-melón?”.
23.- Espanto facial y respuesta negativa a coro de “el trío”.
24.- “Bueno, dejá, no la llevo”. ¡MORÍ MUTANTE POR HACERME SUFRIR”.
25.- Evacuación del comercio con 6 ojos clavándote un puñal por la espalda.

Estos 25 pasos, nos demuestran claramente que además de no tener nuestra remera, perdemos un valioso tiempo en la búsqueda y ganamos más enemigos a cada paso que damos. Un problema.
Pero hay algo peor que las vendedoras y así llegamos al 2° pilar:

Las marcas de ropa (con frases boludas).


No voy a perder tiempo en explicar la investigación sobre este tema en particular. Pero desde que estoy en Capital, esto es una de las cosas que más llamaron mi atención. Solo pido que se abra un grupo de Facebook que se llame:
“ODIO LAS MARCAS DE ROPA CON NOMBRES PELOTUDOS”.
Algunos ejemplos y su análisis debajo:

“Como quieres que te quiera”
Que se yo como quiero que me quieras, si ni siquiera vos sabés como querés quererme. Loca.

“De puta madre”
La tuya será. Mirá si te tenés que comer una puteada así de forma gratuita.

“Haceme tuya”
Bueno, pero no pienso gastar un peso en tu ropa.

“Amores de blonda”
Por mujeres como la dueña de este local, después dicen que las rubias son taradas.

“Cuerpo y alma”
Queda mejor Tripa y Corazón, pero bueno, es lo que hay.

“Las pepas”
Mil disculpas, pero ese nombre está reservado para galletitas, girasol tostado o droga.

Y seguramente se pueden agregar muchas más, porque en Plaza Serrano parece haber una competencia por el nombre más boludo de una marca de ropa. Así que espero algún aporte a este axioma, sobre este punto principalmente.

Bien, me despido hasta el próximo.
Espero que la industria textil tome los recaudos necesarios sobre este tema.
Y ahora me voy a comprar una enagua de cuero con lentejuelas para ir a ver un recital de Alcides.

Ma bien!

(Dedicado a 13 y su dedicación por la comida).

martes, 3 de marzo de 2009

Axioma N° 14: Siempre hay un día en que la tecnología te supera.

Sí, hay que blanquearlo.

Admito que hay ciertas situaciones donde la tecnología nos salva la vida. Como por ejemplo:
A) Nos operan un ojo con un rayo láser, así como re moderno.
B) Estamos lejos y nos podemos comunicar fácilmente de 10 maneras distintas.
C) Mandamos gente a Marte para ver si hay agua y rajar cuando explote todo al carajo.
D) Pedimos CERVEZA POR DELIVERY (para mí, el mayor adelanto tecnológico en años).

<Birra-Livery (15-6686-2153). ¡HELADA TE LA TRAEN! Un lujo.>

Bien, retomando… hasta acá, todo bien con la tecnología.
Pero, según estudios de la Universidad de Eveready (no sé porqué si alguien dice algo y a eso le agrega que es un estudio de alguna universidad, especialmente yankie, le dan más bola) hay momentos donde uno dice: “¡BASTA! ¡PIEDAD!”.

Todos tenemos días, donde queremos ir caminando por la calle y que nos muerda un murciélago en el cuello o que una rama nos rompa la cabeza, solo para sentir algo de naturaleza por un ratito.

Tomemos al Celular. O sea, tengo que admitir que a veces me dan ganas de tirar el celular a la mierda, para que no me llamen por laburo por ejemplo.

Pero bueno, dentro de todo, es un adelanto significativo para las personas, si tenemos en cuenta que es muy útil en casos como:
Secuestros.
Secuestros Express.
Robos en un Banco.
Robos en el Subte.
Robos en la verdulería del chino.
Despertarse con el ringtone de los Halcones Galácticos.
Mandar mensajes al Gran DT para sacar a Buonanotte.
Mandar FIESTA al 2020 y recibir la última foto en bolas de Adriana Aguirre con el marido disfrazado de Kumbio.

En estos casos, se justifica.

Pero, qué pasa cuando a un celular (que sirve para hablar, ¿sabían?) con SMS, le agregamos los siguientes ítems:

Memoria de 726 GB
(donde almacenamos 123712309,12 ringtones que nunca vamos a poner y que creemos graciosos, pero cuando se los hacemos escuchar a los amigos, nadie se rie).

Cámara de fotos de 2 megapíxeles
(Que obviamente saca como el culo, excepto que haya 2 soles y sin eclipses).

Reproductor de MP3
(Donde perdemos el 70% de info sonora, y cuando queremos escuchar un tema de Queen, parece que canta Pity).

Cronómetro, calculadora y temporizador
(guauuuuuuuuuuuu)

Conversor de peso
(¡Con el que descubrí que peso 2821,9192578352354 onzas! ¿No es genial?)

GPS
(Ahora ir al quisco a comprar un Beldent de menta es más divertido)

Internet y WAP
(¿Cómo podía vivir sin eso antes? Ahora miro los índices del INDEC on-line)

Conversor de medidas
(Muy necesario si vas a una zona rural de Yucatán en México y le preguntás a un tipo a cuanto queda la próxima estación de servicio y te dice: “A 2 Leguas”)

Bluetooth
(Y ahora puedo recibir la foto del perro de Gonza rascándose las bolas por sentarse arriba de un cardo. Bien.)

Y la frutilla de la torta… el Reloj Mundial.
(Con el que podemos saber la hora exacta en Mozambique! ¡Si señor!)

Me parece un exceso. Sin contar, que si te lo afanan, te querés cortar las venas con una hoja Rivadavia tamaño Oficio.

Y entonces, llegué a la conclusión: “El celular es la navaja del Siglo XXI”.
¿Alguien puede creer que haya gente que compra esto?

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Por favor. Ni Mc Gyver la usaría toda. Creo que con los celulares pasa lo mismo. Pero hay más.

Para poner otro ejemplo del empleo sin sentido de la tecnología, el otro día, me cayó la ficha de esto cuando estaba en la casa de un amigo tomando mates y de repente escucho un “Tilín Tilín”.

No le di mucha bola y seguimos mateando, cuando de golpe, a los 4 minutos: “Tilín Tilín”. Vieron que en estas épocas, todo nos molesta y nos deja los huevos al plato (o lo que tengan ahí abajo).
Y bueno, me empecé a ofuscar con el ruidito.

Le dábamos a la charla tranquilos, cuando volvió a irrumpir el “Tilín Tilín” (seguramente era yo, pero les puedo firmar, que cada vez sonaba más fuerte el hdp).
Mi amigo, notó en mi cara la molestia, pero se hizo el opa y no dijo nada. Porque sabía la que se venía si sonaba de vuelta.

¡Y SONÓ!

“Tilín Tilín”. Naaaaaa. Insoportable. Dejé el mate apoyado sobre la mesa con una calentura tremenda y le digo: “¿Qué carajo es ese “Tilín Tilín” de mierda?”.

Y como si fuera lo más normal del mundo me dice: “Ah! Dejá es el twitter.”
Obviamente, la respuesta fue tontísima, entonces tuve que gastar saliva y acoté: “¿El qué?”
Y acá viene la bomba: “El twitter che. No le des bola, tengo un compañero de trabajo que me cuenta todo el tiempo qué está haciendo”.

¡Ah nooooo! Para colmo me pide que no le de bola, cuando en 3 minutos sonó 4 veces. Como para no alterar a uno. “Vamos a verlo”, le dije. Y marchamos rumbo a la PC. Y ahí estaba… el twitter.

Y decía lo siguiente:
(y juro que no exagero ni una letra)

Benito:
“Estoy despierto, que tengan un gran día todos.”
“Estoy saliendo de casa. Mucho calor hoy, jajaja.”
“Estoy comiendo un Big Mac, mmmmmm! Genial!”
“Estoy caminando por Callao.”
“Estoy mirando el edificio de Obras Sanitarias. Lo vieron? Es asombroso.”
“Estoy llegando a casa después del Big Mac. Contento.”
“Estoy con Papita mirando Lost (extendido)”.

¡Pero qué locura por favor!
A quién le puede interesar que está haciendo “Benito” durante todo el día.
Si fuera Pampita, bueno, vaya y pase, pero ¿Benito? Jajaja.
Y pensar que este tipo se gasta 30 SMS por día, para decir lo que está haciendo.

Para colmo, después me entero que Papita, con quien estaba viendo Lost…
¡ERA UN LORO!
Jajaja, un loro mirando tele, me imagino las charlas interesantes que deben tener cuando termina un capítulo:
Benito: “¿Papita vio el avión cayendo?”
Papita: “Dame la papa,dame.”

¿Qué querés que te diga el pobre loro? Que le gusta el argumento psicológico de la serie? Jajaja.

(Un dato más: twitter tiene 3 millones de usuarios en toda América).
(Si me hubiese avivado antes, ponía una compañía telefónica para anormales).


Así que a estar atentos y darse cuenta de todo esto.
Porque muchas veces una tecnología nos puede joder el cerebro, no solo a vos sino a todos los que te conocen y podés quedar solo en el mundo hablando con un loro sobre metafísica.
Igualmente, si un día estás haciendo esto, por lo menos no le pongas Papita al loro. Pobre insecto.

Bueno… me voy rápido porque:

  • Luly me está preguntando por chat: “¿Qué estás haciendo?”
  • Gonza me mandó un SMS para preguntarme si vi la foto del perro lamiéndose.
  • Tengo que ver la última de Batman subtitulada en el MP4.

Ma bien!

miércoles, 11 de febrero de 2009

Axioma N° 13: En toda cena importante hay problemas de origen cósmico.

Sí, hay que blanquearlo.

Les presento uno de los axiomas menos discutibles y de lógica innegable que escribí.
¿Por qué digo esto? Porque no conozco a nadie que haya superado una cena “importante” exitosamente sin pasar, aunque sea, por uno de estos incidentes.

Y en esta última afirmación es muy importante la palabra “IMPORTANTE” (valga la redundancia). Porque si estás en una cena con amigos o familiares, vaya y pase, pero cuando la cena se realiza con un propósito en particular, el axioma se cumple al pie de la letra.

Léase por cena importante:
· Almuerzo con tu futuro jefe (entrevista laboral).
· Cena con tus nuevos compañeros de laburo (15 días desde que empezaste a laburar).
· Salida con un/a chica/o que invitaste a tomar algo.

¡Es así nomás! En el preciso momento de concretarse el acontecimiento, se alinean los planetas, Mercurio se ubica en la casa de Acuario, pasa el cometa Halley, hay una explosión solar y además, tu cuerpo dice: “a este loco le voy a hacer la vida imposible”. De esta manera está todo preparado para lo que viene.

Pongamos como ejemplo para el desarrollo del axioma la “salida con una chica a tomar algo”.

Llegás al bar (o a donde sea, porque a los fines axiomáticos, el lugar físico es lo de menos).
Saludás a la chica y le hacés las preguntas de rigor (¿cómo estás? ¿trabajaste? ¿hacés salto bungee? ¿te gusta Village People?).
Luego de estas formalidades, se avecina el 1° problema:

“ELEGIR EL LUGAR”

¿Dónde nos sentamos?
Ya lo dijiste y desataste un cataclismo cósmico. Entran en juego cosas que no manejás. Empezás a perder el control de la situación. Y en realidad, el axioma es tan perfecto matemáticamente hablando, que de las 4 opciones que hay, ninguna te conviene, porque:
1) Te sentás adentro + bar con 45 hornos pizzeros + calefactor = CALOR
2) Te sentás afuera + ola polar (debido al derretimiento del polo) = FRIO
3) Te sentás adentro + dueña del bar con menopausia + el aire acondicionado en -5°C = FRIO
4) Te sentás afuera + pleno verano + Capital Federal + cemento nuevo que puso Macri + 1 tipo que te fuma al lado = CALOR

Bien. Asumiendo que tenemos chuchos de frio o golpes de calor, por lo menos estamos sentados al momento de que llegue el 2° gran inconveniente de este axioma:
“LLAMAR AL MOZO”

Acá nos encontramos con una serie de acontecimientos increíbles. Hasta me atrevería a decir que es un posible sub-axioma ya que: “Más importante es la cena, más estúpido es el mozo”. A esta relación directamente proporcional no hay con qué darle.
Y empieza la maratón, que sería más o menos así:
  • Lo mirás y no te mira
  • Te mira y no te ve (que no es lo mismo)
  • Te ve y se hace el pelotudo
  • Te ve de vuelta, te clava la vista y no te da bola
  • Te da bola y te hace señas de que lo esperes 1 minuto (aunque no hay nadie en el bar)
  • Le das 1 minuto y se toma 3 preciados minutos
  • Pasan los 3 preciados minutos y… NO VIENE
  • Te parás y ahí viene
  • Lo mirás (con ira en los ojos) y te sonríe
  • Le pedís café o cerveza (depende de la manera en como resolviste el problema n° 1), supongamos Cerveza y te ofrece: Warsteiner (impronunciable así que no la pedís), Palermo o Liberty.
  • ¿Palermo de litro tenés? y asiente con la cabeza
  • Por descarte pedís Palermo (con algo de náuseas) y asiente con la cabeza
  • Lo frenás, pedís papitas y asiente con la cabeza (para ese momento ya pensás que es un tic nervioso, pobre tipo)
  • Se va y respirás aliviado (aunque con las náuseas por pedir Palermo)
  • No viene y empezás a transpirar (+ náuseas)
  • Sigue sin venir y puteas (+ náuseas + transpiración)
  • Se asoma por la ventana y pensás en matarlo
  • Pregunta si era una Palermo y le movés la cabeza para arriba y abajo 2 veces
  • La trae y le agradecés como todo un señor
  • Se va y se olvidó de destaparla
  • Lo chistás y no te escucha
  • Le gritás y te mira ofendido
  • Le hacés señas de que está tapada, viene y mira con la cara del gato de Shrek (pero no a vos, a la mina que está con vos, ¡TRAICIÓN!)
  • Se va y le decís: “Flaco, y las papitas?”
  • “Ya salen” te dice y se va (pero que hijo de mil, papitas le pediste, no un pollo al verdeo)
  • Trae las papitas y te tomás 2 vasos seguidos de Palermo para bajar la calentura (a todo esto, la chica ya te tiene un miedo increíble)

Y así termina el tema “mozo”, aunque lo ves que te espía por la ventana y se le mueven los labios, tal vez, hechándote una puteada memorable. No le das pelota y empezás de nuevo la charla.

Está todo bien, pasan 15 minutos de relajación, cuando de repente, un nuevo enemigo hace su entrada triunfal y no hay forma de advertirlo. El 3° problema del axioma:

“EL INFLADOR”

Es un segundo, donde estás confiado y contento con la charla, donde justo la chica te cuenta de su operación de amígdalas, cuando vos apoyás el vaso en la mesa y… ¡Bfffff!
Pasan varias cosas juntas producto de la acción de un hoyo negro en la constelación de Orión, a saber:

  • Se te inflaron los cachetes tremendamente
  • Tu cabeza se movió 2 mm por el sacudón
  • Fue suficiente como para que la srta. haga un silencio abrumador y te haga saber que se dio cuenta de que tuviste un provechito.

Ponés cara de poker y la mirás con ojos de…
“dale, no te hagás, estamos tomando una birra, ¿nunca te pasó?”.
Y sabés internamente, que perdiste el 35% de credibilidad (o más si la chica no bebe alcohol).

No se sabe cómo, pero la charla sigue y… sin dejarte recuperar, aparece el 4° problema de este axioma. Un asesino despiadado, silencioso y torturador:

“EL MEO” (alias PIS ó PICHÍ).

Lentamente la vejiga crece. Empezás a ver nublado. Parece que te pusieron el pedal de un bombo de batería en la pierna derecha y no podés dejarla quieta.

No la querés interrumpir, mientras te cuenta que en cuarto grado le escondió una cartuchera de Pocahontas a una compañera de banco. Pero no lo soportás más y le decís (con una voz finita como si te hubieses tragado el aire de un globo):
“Disculpame, paso al baño un segundito”.
Y escuchás lo peor que podías escuchar:
“Ay, sí, yo también tenía ganas, voy primero”.

Nooooooooo! La re p….. madre. Andá pero traeme una palangana.

Se levanta y entra al bar, vos estás doblado, aflojás el cinturón, te ponés amarillo y para colmo cuando ella pasa por al lado del mozo el muy turro le dice algo. ¡LO MATAS! Peor, ella se ríe. ¡LO AHORCAS, LO RESUCITAS Y LO CAGAS A TIROS! (pero antes el pis).

No sabés si correr hasta el árbol de la esquina o mearlo al mozo. Pero como un duque te aguantás. Para colmo, la mina, en lugar de vejiga tenía una ubre. ¿Cuánto vas a tardar nena? –pensas.

Allá viene. Caminando. Tranquila. A paso de hormiga. Llega a la mesa. Y antes de saltar del dolor, la mirás, te mira y notás que está: maquillada, peinada diferente, con lápiz labial nuevito y fresca como una lechuga.
Te querés matar y pensás: “Tengo 3 litros para destilar y vos te producís, gracias eh!”.

Te reís de los nervios y enfilás para el baño. Rogando que el mozo te diga algo, así lo meas. Pero no! El mal llevado no dice nada, ni siquiera te miró de reojo. Llegás. ¡VICTORIA! Parecés el Guasón. De oreja a oreja la sonrisa, mientras debajo hay una lluvia de color y placer. Es uno de los pocos momentos donde sos feliz y te olvidás del mundo, los astros, el mozo, la mina y la vida en general. Además de la Palermo por supuesto.

Volvés. Alegre y con 3 litros menos. Hasta parece que todo puede mejorar. Un ratito más de charla y llegan las hermosas palabras: “Bueno, ya es tarde, ¿vamos?”. OOOOBVIO que vamos. Ya mismo. Mirá como me levanto. Pero antes...

Llamás al mozo (ahora viene rápido el basura). Le pagás y te vas piola. Despedís en la esquina a la chica, que se sube a un taxi y te hace burla con los cachetes, emulando a tu precioso provechito. Entonces, te deja la tranquilidad, que del todo no la embarraste.

Hacés 25 metros caminando, te tocás el bolsillo y… ¡MIERDA! (no caca), sino MIERDA de… ¡LA PUCHA! (me explico?). No tenés el celular. Corrés al bar como loco. Le preguntás a tu nuevo amigo (el mozo), mirás debajo de la mesa, en la silla. Ultima chance: el toilette (qué fino estoy hoy!). Entrás y… ¡Nada!

Ahí caes en la cuenta de que nada en la vida es gratis. Hacía 15 minutos que habías entrado al mismo baño y eras el tipo más feliz del mundo. Pero en ese momento donde te olvidaste del mundo… también te olvidaste del celular.

Te retirás triste, con el rabo entre las patas, mirando de reojo al mozo (ex amigo) y con la esperanza de que suene tu ringtone (el de Alf) desde su chalequito color marrón. Pero no. Te vas re caliente y pensando que el muy vivo seguro que lo puso en vibrador. Más mala sangre.

Y es así. Todo esto no puede serle atribuido a la falta de suerte. Son muchos factores aleatorios que aparecen y que nos muestra como el universo conspira contra nosotros. Por eso mismo, cada vez que tengan una cena importante no se preocupen, porque...

Todo va a salir mal, horriblemente mal.

Pero la culpa no es de ustedes, sino del cosmos y sus misterios. Ojo al piojo y limón a la ensalada.

Bueno, me voy a comprar un celular. Suerte.

Ma bien!

sábado, 31 de enero de 2009

Axioma N° 12: Las anécdotas son armas de doble filo.

Sí. Hay que blanquearlo.

Sabemos que todo el mundo tiene anécdotas. Algunas personas más y otras menos. Pero todos tenemos esas historias cortitas que contamos en reuniones, para traer al presente, algún hecho curioso o gracioso del pasado.

Siempre que nos juntamos entre familiares, amigos, compañeros de estudio o de trabajo surgen anécdotas espontáneamente que nos hacen reír y recordar.

Siguiendo con un análisis más interno, podemos determinar la línea de vida y su forma de hacerse presente en una reunión.
Veamos un típico caso de aparición de una anécdota en una reunión

(dentro del paréntesis la situación de la misma).

1. X cantidad de amigos/as se van de vacaciones juntos a Gesell.

(nacen varias anécdotas).

2. Terminan las vacaciones y todo vuelve a la normalidad.

(anécdota dormida).

3. Al tiempo se reúnen las personas y empieza la charla.

(anécdota desperezándose).

4. Aparición de algún vaso de cerveza u otro líquido, no necesariamente alcohólico, aunque el alcohol es como un fósforo al lado de una garrafa de gas abierta para las anécdotas.

(un balde de agua helada cae en la cara de la anécdota, volándole las lagañas de los ojos).

5. Una de las personas comienza a contar algo sobre las vacaciones a Gesell.

(la anécdota se lava los dientes desesperada y se peina el flequillo).

6. Hay unos segundos de silencio y todos/as miran a la persona que se quedó dura en un sofá, cruzada de piernas, con los ojos vidriosos, bien abiertos y con una leve sonrisa en la jeta.

(la anécdota va corriendo hacia el exterior, a una velocidad imposible de detener).

7. La persona del sofá mira al resto, abre la boca y dice: “Se acuerdan cuando…”

(la anécdota salió, cumplió su objetivo y volvió).

8. Risas, alaridos, palmadas, abrazos, golpes en la mesa y alguna que otra lágrima, son solo algunas de las reacciones que provocan las anécdotas.

(mientras esto ocurre, ella vuelve a dormirse, hibernando a la espera de una futura reunión).

Estos 8 pasos, determinan el ciclo vital y resumiendo son estos:
1. Nace.
2. Duerme.
3. Hace fiaca.
4. Reacciona violentamente ante un estímulo.
5. Se emprolija, acicala y emperifolla.
6. Corre como loca.
7. Ve la luz y Provoca reacciones varias en los presentes.
8. Vuelve a dormir.


¡Pero cuidado! No todo lo que brilla es oro; ni todo lo que es oro, es… bueno, no sé que quise decir, pero se entendió.

La cuestión es que no todas son buenas. Parece obvio, pero no hablo del carácter de la anécdota, sino del contexto. Hay que tener mucho cuidado con estimular a una anécdota en un lugar inadecuado o ante las personas incorrectas, porque puede provocar consecuencias indeseables, situaciones engorrosas o peor aún, catástrofes nefastas.

Acá les dejo algunos ejemplos, para que vean cuando una anécdota está mal utilizada (cada uno pondrá en los puntos suspensivos el nombre de algún amigo/a o conocido/a).

Anécdota 1: “Te acordás cuando …………… salió corriendo al baño y llenó la pared de choclos!”
Nota: Todo bien, excepto por la cara de la novia de …………… que lo mira asustada.

Anécdota 2: “Cuando …………… se cayó y se rompió la rodilla y la remera, del pedo que tenía”.
Nota: Todo bien, excepto por la cara del padre de …………… al que le dijeron que a su hijo se había caído de la moto (pero nadie explicó por qué le faltaba plata).

Anécdota 3: “Y cuando en el boliche contra la pared, a …………… le veíamos solo los brazos”.
Nota: Todo bien, excepto por la cara de la hermana del pibe que estaba a los besos con …………… y tenía sobrepeso.

Anécdota 4: “Y cuando …………… desapareció de la fiesta media hora y dijo que fue al baño”.
Nota: Todo bien, excepto por las 4 hs. que le llevó a …………… explicar la situación a su media naranja.

Anécdota 5: “Lo bueno que estuvo el día en el cabaret que…”
Nota: Todo bien, excepto por el alarido de la madre de uno de los supuestos concurrentes al antro que gritaba desconsolada: “mi hijo NUNCA iría a una pocilga de esas”.

Y la lista sigue y sigue infinitamente. Todos podemos agregar una anécdota contada en un mal momento, pero de cualquier manera, aunque el resultado de la misma sea el esperado o no, ellas son necesarias para la vida y especialmente para la amistad de las personas.

PERO HAY MAS! Y SE PONE PEOR!

Tenemos que tener en cuenta que las anécdotas también son atacadas por agentes externos, que la obligan a mutar. Entonces... con el correr de los años pasan a ser totalmente distintas de lo que eran originalmente (una variante).

Es por eso que aparecen los cambios, como por ejemplo:

ANTES: "y eramos 6 en auto".
DESPUES: "y eramos 13 en el auto".

ANTES: "y Juan no pagó la entrada".
DESPUES: "y nos colamos todos, eramos 32".

ANTES: "nos desviamos 13 km."
DESPUES: "estábamos en otra provincia, sin nafta y sin agua potable".

ANTES: "llegó justo al baño".
DESPUES: "y era una lluvia de choclos".

ANTES: "trabaron la pelota y se cayeron".
DESPUES: "trabaron, volaron las zapatillas 25 metros, la pelota se arruinó y creo que se fracturó el quinto metatarsiano del pie derecho, o algo así".

ANTES: "saqué 20 pescaditos".
DESPUES: "UN TIBURÓN ERA! CASI ME SACA LA CAÑA".

ANTES: "tenían un equipazo, te acordás".
DESPUES: "les hicimos partido a los putos esos, si hasta pidieron un tiempo muerto para organizarse los cagones y nos enfriamos".

Así pasa siempre, y las anécdotas mutan su estructura, hasta llegar a ser en algún momento de la historia, nuevas fábulas, que todos escuchamos, todos decimos que sí con la cabeza y con nuestra risa, pero nadie se acuerda como pasó realmente.

Y un detalle más, y tal vez el más importante. Si miramos bien el ciclo de vida de una anécdota, vemos que hay una diferencia con respecto al de los humanos.
Siempre, mientras una persona la recuerde, aunque sea a la distancia, las anécdotas nunca mueren. Y así, nos llenan de buenos momentos y nos muestran quienes nos quieren y transitaron la vida con nosotros.


Ma bien!

PD: si alguien va a agregar una anécdota ponga ......... jajajaj (especialmente el Conde).

domingo, 7 de diciembre de 2008

Axioma N° 11: No pueden existir tantos géneros musicales. ¡UNIFICACIÓN O MUERTE!

Sí. Hay que blanquearlo.

Para mi gusto particular, esto se está yendo al carajo.
O sea, todo bien con las discográficas, multinacionales, los flacos de MKT que le ponen los nombres y estilos para que se vendan más y eso.

Pero… cuando el otro día chateando con Tonga tuvimos este intercambio, me saltó la térmica.
Transcripción del chat:
Tonga dice: “Buscá Wendy Sulca en YouTube”
Ma Bien dice: “Qué es?”
Tonga dice: “Buscala, no te vas a arrepentir”
Ma Bien dice: “Ma bien”
La busqué y me encontré con una nenita peruana cantando un tema sobre una teta o algo así.
Pero lo peor del caso fue cuando seguimos chateando y le pregunto:

Ma Bien dice: “Es un asco, pero qué bosta canta esta piba?”
Y el muy hdp me dice así:
Tonga dice: “Electro Pop Peruano”

¡NO PODÉS! ¡BASTA! ¡Me cansé viejo!

¿Cómo es la cosa acá? ¿Le vamos a poner un género musical nuevo a cada salame que agarra un micrófono y un sintetizador? Me marean loco! Me marean!

Yo conocía y respetaba los siguientes estilos o géneros:
Rock / Pop / Jazz / Clásica / Tango / Salsa y pará de contar.

Ya sé que hay más y todo muy lindo, pero… ¿ELECTRO POP PERUANO?
Yo me juego un par de medias que esa Wendy Sulca no tiene luz en la casa,
¿de dónde saca la electricidad?

Ya me había calentado en su momento cuando salió el género BACHATA.
¡Tiene nombre de donde lavamos los platos, viejo! No puede ser un estilo musical.

Como le dijo Pappo a DJ Deró: “Vos no tocás nada. Buscate un empleo honesto”.
Y tiene toda la razón, el tipo estudió guitarra durante años, viene un flaco, le agarrá sus discos, los engancha con otros temas de otros artistas y dice que “HACE” música.

Me fui de tema, pero no me importa, acá va una lista de géneros musicales que escuché nombrar en estos últimos años que NO entiendo porqué se llaman así:

Banda: Keane
Género: PIANO ROCK
(y si tocan el Triángulo le van a poner: Triángulo Rock? Me cago en este nombre)

Banda: Los Piojos
Género: ROCK TANGO/CANDOMBE
(qué imaginación, ¿Cómo llegaron a ese nuevo género cantando: Maradó, maradó?).

Solista: Julieta Venegas
Género: WORLD MUSIC
(Creado por Sony, BMG y Polygram para definir a la música étnica y seguir robando. Si Julieta Venegas hace música del mundo, ¿Charly qué hace? ¿Via Lactea Rock? Ay, perdón: Milky Way Rock queda más comercial).

Banda: Nightwish
Género: METAL HEAVY-DARK POWER-TRASH SINFÓNICO
(El tipo que le puso el género estaba fumando un bosque entero).

La verdad que es un tema preocupante. Ya no tiene sentido tanto despelote musical.
Y para que lo vean, encontré una lista de los SUB-GENEROS del Metal (que estaría metido dentro del Rock). A saber:

Black-Metal
Death-Metal
Deathcore-Metal
Doom-Metal
Atmospheric-Metal
(guauuuu)
Nü-Metal
Post-Metal
Thrash-Metal
Stoner-Metal
(el batero le tira piedras al público si no aplaude o algo así)
Power-Metal
Gothic-Metal
Avant Garde-Metal
(Sacrebleu Metal, le hubiesen puesto como Pier Nodoyuna)
Epic-Metal
Blast-Metal
Glam-Metal
(si, si, si, seguro)
Punk-Metal
Rapcore-Metal
Speed-Metal
(tocan la guitarra con un energizante como púa)
Crossover-Metal
Melodic-Metal
(si existe una banda de Melodic Metal no me gustaría ver una foto del culo del cantante).
Death & Roll-Metal
Power-Violence-Metal
(canta un Hooligan y de batero es Madonna Quiróz)
Mathcore-Metal (¿¿¿¿????)
Neue Deutsche Härte-Metal (yeahhhhhh, este si está bueno)

Y hay muchos más (vean esto) pero terminamos con…
Viking-Metal (jajaja, tengo una pregunta: ¿los vikingos en los barcos, tenían pubs?)

La verdad me parece un despropósito, un exceso sin sentido que apela a la confusión general de la gente y que no aporta nada. En fin, otra estupidez más y van…

Saludos gente y como esto de los géneros no va a cambiar en poco tiempo. Les propongo que comenten sobre cuál es su género preferido teniendo en cuenta las variantes, jajaja.

Yo voto por: Guallando-Funk-Rock.

Ma bien!

jueves, 27 de noviembre de 2008

Axioma Nº 10: Comprar y vender por Internet genera idiotez o violencia.

Sí, hay que blanquearlo.

En un estudio realizado por la Universidad Autónoma Kabalística Amateur Latino Americana (UÁKALA), dio como resultado que la gente que compra y vende por Internet sufre algunos trastornos o efectos secundarios jodidos para la salud.

Estos efectos son principalmente de dos clases, totalmente opuestas, a saber:
- Efectos Clase A: idiotez, estupidez grosa, trabe cerebral, momo mal y salamitis.
- Efectos Clase B: violencia, agresión verbal, ganas de putear y de mandar a todo el mundo a la re c… de la l…

Pero esto no es lo peor del caso. Lo grave es que en una compra-venta por Internet, las dos partes interesadas sufren (cada una de ellas) una clase de trastornos si o si.

Hablando en criollo, hay 4 opciones:


1) El que compra es un pelotudo y el que vende se agarra un huevo con la puerta del enojo que carga.
2) El que compra la tiene clara y se re contra calienta cuando el que vende es un opa.
3) El que compra es un salame y el que vende salió Rey de la Fiesta del Salame.
y, el peor de los casos...
4) Tanto comprador como vendedor son ex-combatientes y se quieren cagar a trompadas virtualmente.

Bueno, la idea es que sea cual sea el caso, una compra por Internet nunca termina bien. Y si no me creen paso a mostrarles la evidencia empírica que demuestra este axioma.
(Debajo de cada una transcribo textualmente el resultado del estudio de UÁKALA).

Caso Nº 1

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Pobre señora che! Cada cual hace de su culo un pito (o de su pito una teta). Vamos a tener que cambiar el dicho.

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Caso Nº 2
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Un asqueroso el comprador, jajaja. Pero muy directo en sus interpretaciones (y eso que era un termo, mirá si lo cagás con un calefón).

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Caso Nº 3
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El sexólogo (que no pone la matrícula en ningún lado) sabe de lo que habla. Pero Vero Ledesma sabe la diferencia entre una sandía y un pepino. ¡BIEN POR VERO!

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Caso Nº 4
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Cómo no vas a conocer las pilas marca Pirulo! Haceme el favor Daniela y aprendé algo de pilas.
"me parece injusto" es lo más tierno que escuché en toda mi vida.

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Caso Nº 5
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No hay que reirse de esto. A todos nos puede pasar. Tengo un conocido que le dijo a una señora que tenia el portero eléctrico roto, le cobró $50 y solo puso bien las pilas. ¡GROSO!

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Caso Nº 6
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Destructiva contestación. Atentas chicas que si un pibe las encara y les dice: "mis amigos me dicen Piayito". Ya saben... Machito Ponce se inspiró en él.

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Caso Nº 7
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Loco, toda la razón el vendedor. Si sos Jimmy Neutron por lo menos venite volando en tu nave a Bs. As. a buscar la carpa. ¡Ni peajes pagás! ¡Ladrón!

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Caso Nº 8
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¿Y para qué avisas que te arrepentís? Pobre vendedor, para colmo lo calificaron mal.

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Caso Nº 9
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Otra vez nuestro amigo El Sexólogo dando cátedra.
Aunque viendo el producto que el tipo compró y su apellido, yo no lo mandaría al frente así.
¿Alguien se imagina al tipo con el pito en la mano hecho mierda llamando por la garantía?
jajajaja, estoy descompuesto.

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Caso Nº 10
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Jajaja, todos (hombres y mujeres) tenemos épocas donde somos una feromona con pelo. Vamos Nesban22! Estamos con vos.

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Caso Nº 11
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Pobre che! Compró una jarra eléctrica y le viene un pañal cagado. Todo mal!
Pero también hay que tener en cuenta que la cagada era del hijo, o sea, está justificado.

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Caso Nº 12
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¿Alguien se preguntaba que significaba la palabra "Síntesis"? Un sabio.

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Caso Nº 13
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Primer Premio a la Pelotudez paraaaaaaaa: Eliza!
Mención de Honor para el vendedor que no la mandó a la recalcada c... de su m...
(porque tenía toda la razón del mundo para hacerlo).


Bueno... como verán, con estos 13 casos queda comprobado el axioma.
El nivel de stress de estas personas se elevó por las nubes gracias a comprar por la red de redes.
Así que tengan cuidado, y si saben de alguna compra problemática, comenten.

Y me despido con una frase del filósofo Negro Pollo:
"Comprar con Internet, es como ir al almacén del barrio pero sin la libretita".

Ma bien!

Dedicado a Trumper nenemusha (compradora habitué de cosas raras).

lunes, 24 de noviembre de 2008

Axioma Nº 9: El hombre que le pone los nombres a las calles necesita ayuda.

Sí, hay que blanquearlo.

La semana pasada tuve que ir a dar clases a un pibe que me llamó por teléfono. Y cuando le pedí la dirección de su casa, me dijo que vivía en: “Pasaje sin nombre oficial s/n”.

En ese momento no me pude parar de reir, porque vivir en una calle (que ni siquiera es calle, es pasaje), que no tiene nombre oficial y para colmo el pobre tipo no tiene número, es lo mismo que vivir en… ¡la nada misma!

Entonces me metí en Internet para ver quién carajo es el hombre encargado de ponerle el nombre a las calles y me encontré con un panorama aterrador.

Gumersindo Pintonevia es el nombre y apellido del señor que le pone los nombres a las calles de la provincia de Buenos Aires. Y no la está pasando nada bien en su vida.

Este tipo necesita de la ayuda de todos. Es momento de que extendamos los brazos, lo abracemos fuerte y le digamos: “Loco lindo, te vamos a ayudar”.

Y después de este gesto simple y humilde, seguramente, se sentirá incluido en la sociedad, aceptado como uno más y con la tranquilidad de saber que su trabajo fue grande y que nadie puede aguantar 50 años poniéndole nombres a las calles.

No tenemos que sorprendernos si se derrumba sobre nuestro pecho como un pichón recién nacido y rompa en llanto acongojado.
No nos tiene que importar que nos deje 4 litros de moco y baba colgando de la remera.
No debemos quebrarle el tabique si está varias horas llorando y gritando mientras nos abraza fuerte (como esos monos que venían antes que uno se los abrochaba al cuello).

Gumersindo es un ser humano señoras y señores. Carajo, mierda!
Y como tal, tiene defectos y virtudes. Si, bueno, él tendrá un 95% de defectos y escasas virtudes, pero no interesa en este momento. Hoy por hoy, él necesita amor.

Hablando con su psicólogo, el Dr. Mario Chicle Adams, me contó que hace varios años que su problema se viene agravando y me mostró la historia clínica de este demente.

Miren estos nombres que le puso a algunas calles y verán el grado de locura y esquizofrenia de este hombre:

13 de agosto (o sea, todo bien, pero que era, su cumpleaños ese día?)
Combate de Tilimoyo (vemos el grado de locura avanzado en esta calle, la busqué en Google y si no está en Google…)
Pasaje de los Terneros (claro, así cualquiera, propongo 2: Pasaje de los Pájaros Carpinteros y Pasaje de los Berbils de Goma).
Camino de los Rateros (una clara Apología del Delito, ¿quién vive en esa calle? ¿El botija y el Chómpiras?)
Alegría (jajaja, ni el Circo de Soleil se salva. Tengo 3 opciones: pasión, ternura y algarabía).
Camino de la Convalecencia (acá vemos claramente el progreso de su enfermedad. Me pregunto: ¿nadie se daba cuenta? ¿Y su familia? ¿Nadie ayudó a Gumersindo?).
Baltasar Melchor Gaspar María de Jove Llanos y Ramírez (este es el momento más crítico de su enfermedad, aunque también habría que cagar a trompadas al pelotudo del registro civil que permitió que un desequilibrado mental le ponga a su hijo los 3 nombres de los reyes magos).

Y la lista es terrible. Seguramente muchos de nosotros estaremos sufriendo en carne propia las alteraciones de este hombre, y viviremos en calles con nombres que no corresponden, pero es momento de dejar el orgullo de lado y ayudarlo.

Por mi parte propongo algunos nombres para calles:
Sungundele
Red Hot Chile Paper
Gladys La Bomba Tucumana
Burkina Faso
Avenida Mastropiero
Pasaje Tránsito Lento
Boulevard Zoolander

Bueno, voy terminando el axioma. Estaría bueno que para colaborar con Pintonevia, comenten poniendo el nombre de la calle donde les gustaría vivir. Por ejemplo, yo pagaría por vivir en calle BolsMan al 800.

Saludos.
Ma bien!